Alguna vez alguien me dijo “qué sentido tiene la vida si la vida no tiene
ningún sentido” cierto y falso como todo, dependiendo de la lupa del analista,
dependiendo de quien vea al asunto, para unos la vida se cimenta en una
familia, para otros en su trabajo, al fin de cuentas todo como un símbolo de
realización personal, cada uno con unos logros prefijados de por sí.
Así pues cada uno termina siendo el escultor de su vida, por ambiciones, sus
anhelos, sus miedos, sus esperanzas, sus tristezas y alegrías algunos toman
decisiones que cambian su vida en un segundo, otros jamás las toman.
He notado de igual forma que las personas le tienen un terrible pánico al
cambio, yo por mi cuenta soy un amante profundo del cambio del mejoramiento
continuo (kaizen), será por lo que he vivido por mi experiencia como oficial de
la Marina, como administrador y ahora como inversionista, me he esforzado por
no parecer, si no ser, quien quiero ser, aun no he llegado a mi meta pero el
camino recorrido que fue doloroso y necesario me ha llevado a donde estoy, a
hacer lo que he hecho, a sacrificar lo que he sacrificado y como dice Morfeo en
Matrix “existe una gran diferencia entre conocer el camino y recorrer el
camino” , salir de la zona de comodidad es difícil, pero necesario para ser
quien quiero ser y hacer lo que realmente quiero hacer.
Pero pareciera que esa misma exigencia personal la sintieran los demás
especialmente las personas cercanas, pareciera que mi propia exigencia personal
se trasmutara a quienes más estimo; pero la verdad no quiero cambiar a
nadie, no quiero nada más que mejorarme a mí mismo y ser quien quiero ser, sin
perder mi esencia en el intento y llegar a lo que yo he llamado meta.
Ahora bien todos los días algo en nosotros nace, algo en nosotros muere;
como pretende alguien que algo y más aun alguien, permanezca inmutable en el
tiempo, eso es imposible como lo menciona Heráclito "No es posible
descender dos veces al mismo río, tocar dos veces una substancia mortal en el
mismo estado, sino que por el ímpetu y la velocidad de los cambios se dispersa
y nuevamente se reúne, y viene y desaparece"
La muerte al fin es eso, es el fin de un acto cuando se baja el telón y
finaliza la función que pasara después, nadie lo sabe, todos lo suponen pero
nadie lo sabe, la visión de Dante o la nada; al igual q las visiones
apocalípticas del 2012, el Armagedón, los mayas y la misma Biblia, algunos se
atreven a suponer otros lo aseguran y apuestan sus vidas por ello; al fin de
cuentas nadie lo sabe y todos elimina su prudencia en pro de defender su razón.
La mayor prudencia es hacer el bien sin mirar a quien, como dijo
Inmanuel Kant “el cielo estrellado sobre mi y la ley moral dentro de
mí”, apostar por un mañana pero pensar que como lo menciona Steve Jobs “si
pienso que hoy será mi ultimo día, algún día tendré razón”