martes, 22 de octubre de 2013

DEL AFÁN DE RESULTADOS INMEDIATOS.


EL EFECTO HOLLYWOOD Y LA TEORÍA DE LAS 10000 HORAS.

Cuando entramos en una sala de cine nos sentamos y ante nuestros ojos transcurren años incluso en algunos casos décadas, en las pantallas de cine se desarrollan historias en un "abrir y cerrar de ojos" y como todas las historias tienen su inicio, su nudo y su desenlace, todo esto en un promedio de 105 minutos. 

Nosotros ingenuamente pensamos que como es en las películas es en la vida, deseamos tener resultados inmediatos queremos que todo sea ya, ganarnos el premio gordo de la lotería y por arte de magia ser quien queremos ser, a esto yo lo llamo El efecto Hollywood y es el efecto a esa gran cantidad de información y sentimientos que nos han dejado las películas a través de toda nuestra vida, ese deseo ese afán de resultados inmediatos;  pero la vida se encarga de mostrarnos la realidad.

Para ser exitoso en algo se debe tener cierta experticia y esta experticia sólo se adquiere a través de la prueba y del error, de hacer una actividad una y otra y otra vez, errando, corrigiendo  y aprendiendo, los errores están diseñados para que uno se dé cuenta de ellos después de haberlo cometido, no antes, ni durante, sólo después.

Malcolm Gladwell en su obra “Outliers. The story of success” en español “Los fuera de serie. La historia del éxito” describe cómo algunas personas lograron tener éxito, el autor analizando todos los factores llega a un punto primordial, la regla de las 10.000 horas, que considera es la clave del éxito en cualquier materia. 

Gladwell cita el ejemplo de Mozart que comenzó a componer a los 7 años y las grandes sinfonías fueron escritas después de los 21 años, cuando ya había acumulado más de 10.000 horas de práctica, en composiciones e interpretaciones; Bill Gates en su adolescencia, tuvo la oportunidad de tener en su escuela, un computador disponible para programar. Esto fue en los años 70, un momento histórico en el que estos equipos eran raros. Por lo tanto, dedicó a la programación tantas horas como fueran posibles, incluso en sus vacaciones. Esta práctica le dio la posibilidad de crear el sistema operativo Windows núcleo de Microsoft.

Para alcanzar la excelencia se debe tener 10.000 horas de práctica. Haciendo un cálculo rápido de trabajo de 10 horas por semana (2 horas promedio diario, 5 días a la semana) en veinte años lo conseguiremos; si trabajamos  unas veinte horas a la semana, el éxito lo obtendremos en diez años (4 horas promedio diario, 5 días a la semana), si trabajamos  unas cuarenta horas a la semana, el éxito lo obtendremos en cinco años (8 horas promedio diario, 5 días a la semana)

A partir de esta idea de 10.000 horas de práctica, es posible a nivel de los conocimientos adquiridos sobre la base de una escala de magnitud de 10 horas, de una forma aproximada:

Con 1 hora: Podemos saber lo básico.
Con 10 horas: Tenemos una noción más amplia de los conceptos básicos.
Con 100 horas: Se adquiere un nivel medio.
Con 1.000 horas: Se avanza a ser un especialista.
Con 10.000 horas: Uno puede considerarse maestro en esa habilidad.

Esta idea se utiliza también en algunas profesiones como en las de los pilotos aéreos. Las horas de experiencia de vuelo son un buen indicador de su manejo en la práctica, esta regla es tan profunda en la cultura Nipona que ellos los dicen así 最終的には規律インテリジェンス期限切れ "la disciplina tarde o temprano vencerá la inteligencia"